09.08.2019 |

“Iglesia y mundo en Alberto Methol Ferré”: un homenaje al pensador uruguayo

Ramiro Podetti, decano de la Facultad de Humanidades y Educación de la UM, expuso durante el simposio “Historia, política y teología en Alberto Methol Ferré”, que tuvo lugar en la UM

En una esquina del salón había un portarretratos blanco con marco dorado. La foto que recuadraba mostraba a un hombre hablando, con un gesto con el que parece querer poner énfasis a sus palabras. El hombre en blanco y negro es Alberto Methol Ferré y la razón de la conferencia es un homenaje a su persona diez años después de su muerte. La investigadora de historia Bárbara Díaz introdujo la última conferencia del simposio “Historia, política y teología en Alberto Methol Ferré” durante las IX Jornadas de Historia y Cultura de América. La ponencia estuvo a cargo de Ramiro Podetti, decano de la Facultad de Humanidades y Educación (FHUMyE) de la UM, y se tituló: “Iglesia y mundo en Alberto Methol Ferré”.

“Hay muchas razones para este homenaje, entre otras su carácter de antiguo docente de esta casa, en la que dejó huella, pero quisiera resumirlas en tres”, dijo Podetti al comenzar. En primer lugar, mencionó su servicio a la Iglesia Católica, en el sentido en que todo su legado proviene de ese servicio. Luego, habló de “sus aportes a configurar un pensar global desde Uruguay”. Finalmente, por sus contribuciones a una hermenéutica de América Latina, “renovada y original”. A continuación, agregó que quienes participaron del simposio se propusieron “dialogar sobre el tipo de interdisciplinariedad que practicó Methol Ferré, y en especial cómo buscó la síntesis de fe y ciencia en su quehacer como estudioso, como docente y como laico católico”. 

Podetti relató que, hacia finales de 1940 y mientras estudiaba Derecho, Methol Ferré se convirtió al catolicismo. Su hallazgo personal y su pensamiento se encontraron con el proceso de secularización de los siglos XIX-XX y, al mismo tiempo, con “nuevos movimientos eclesiales”. De esta forma, se encaminó en dos direcciones: «Por un lado, hacia esta movilización intelectual católica nueva, a ser parte, como joven converso, de esa “nueva ola” teológica, y por otro lado a asumir la cuestión de las fronteras e interconexiones entre lo civil y lo religioso, entre el Estado y la Iglesia católica, sus recíprocas delimitaciones, no como un campo de fuerzas hostiles sino como un campo en el que se producen determinaciones recíprocas entre ambos polos, que pueden ser hostiles, neutras o complementarias». En esta línea, se perfiló también su otra vocación: la política.

Este inicio tuvo como consecuencia el desarrollo del concepto “signo de los tiempos”, que forma parte del núcleo del pensamiento de Methol Ferré. Con esta idea, de origen evangélico, el pensador uruguayo quiere aludir a la interpretación del mundo desde una óptica cristiana. Podetti explicó que la perspectiva de Methol Ferré sobre esto es que “los signos de nuestro tiempo no son reconocidos desde una perspectiva puramente secular, como novedades o especificidades de una época, sino también en un sentido hermenéutico, como realidades que interpelan a la Iglesia a descubrir en ellas la presencia de Dios, en el mundo y en la historia”.

Otro concepto clave en el pensamiento de Methol es el de la concepción de la Iglesia como “pueblo de Dios”. «Definir a la Iglesia como “pueblo”, en analogía con los pueblos históricos y seculares, recupera y actualiza su misión, desde la generación apostólica, hacia todos los pueblos. Revalida la idea de la Iglesia viviendo en los pueblos y con los pueblos, y no detenida y encerrada en determinado lugar», explicó el decano de FHUMyE.

A continuación, habló sobre la idea de Methol de la pluralidad de culturas y su reivindicación a la historia y cultura latinoamericanas, también con respecto a “una Iglesia que vivía principalmente en Europa, una Europa protagonista de la historia mundial” que la llevaba “inconscientemente” a “prejuicios eurocéntricos”. Citó dos frases con las que Methol se refirió a sí mismo en entrevistas: “Soy un intelectual con dos pasiones: la Iglesia y América Latina” y “Siempre sentí pertenecer a dos pueblos: el uruguayo y el pueblo cristiano católico”.

Sobre el final de su ponencia, Podetti concluyó: “Al situarse en medio de la tensión entre Iglesia y mundo, Methol ofreció una experiencia personal e intelectual cuya originalidad radicó en la exigencia de asumir a fondo su doble pertenencia, convirtiéndola en asunto de su vida y de su saber. Por allí provienen sus aportes a los debates intelectuales y políticos de la segunda mitad del siglo XX y de los comienzos del siglo XXI, haciendo de la catolicidad una potente herramienta intelectual. Esa condición lo colocó también en la exigencia insoslayable de la interdisciplinariedad –imprescindible para una correcta lectura católica de los signos de nuestro tiempo”.

Ramiro Podetti habla sobre Methol Ferré en ICM Noticias: