21.11.2018 |

Un diferencial para enfrentarse al mundo laboral

Rocío Medina y Ximena Dutra son las dos primeras graduadas de la UM que completaron las tres orientaciones de la Licenciatura en Traducción Inglés-Español: Traductor público, científico-técnico y literario

Cuando estudiaba en el liceo Nuestra Señora del Huerto de Florida, Ximena Dutra (a la derecha en la foto) recuerda que leía libros en español traducidos de otros idiomas y a veces notaba que no eran tan fieles a su idioma original. Al mismo tiempo, comenzó a explicarle inglés a uno de sus compañeros de clase. Su profesora le sugirió que estudiara Traducción.

A varios kilómetros, en Minas, Rocío Medina conoció esta carrera cuando estaba en el colegio gracias a la hermana de una de sus maestras. Unos años después, mientras cursaba 6º de liceo en el Instituto Eduardo Fabini, su clase recibió a representantes de la UM que les hablaron sobre las carreras de la universidad. En marzo de 2010, las dos comenzaron las clases de Traducción Inglés-Español y son las dos primeras graduadas que completaron las tres orientaciones que ofrece esa licenciatura: Traductor público, científico-técnico y literario.

Sobre la decisión de elegir las tres, Rocío recuerda que comenzó con científico-técnico, porque pensó que le iba a dar muchas posibilidades. A medida que avanzó en la carrera, eligió ir a más. “Me enamoré de la traducción”, dijo. A la hora de optar por las otras dos áreas, contó con la ventaja de revalidar materias en común. Hoy trabaja en una empresa de investigación de mercado y realiza la traducción de cuestionarios en inglés de productos que van a salir al mercado en varios países de América Latina.

Por otro lado, Ximena contó que trabaja en una empresa multinacional de recursos humanos que se dedica al análisis de beneficios de riesgos. Cuando comenzó, su labor consistía en la traducción y verificación de informes anuales para Latinoamérica. Desde este año es la encargada, junto a dos colegas, del equipo de la oficina de traducción de la empresa en Montevideo. Además, realiza traducciones de forma independiente, la mayoría del área científico-técnica y también algunas legales, entre ellas, las de sus amigas que van a estudiar al extranjero.

Las dos coinciden en que el nivel de exigencia que requiere estudiar las tres orientaciones es alto y están convencidas de que ayuda a abrir muchas puertas. Recuerdan que fueron años que disfrutaron. “Si te gusta la traducción, recomendaría estudiar las tres orientaciones, porque dan un mayor nivel de conocimiento y esto te da un diferencial para enfrentarte al mundo laboral”, indicó Rocío.

De sus años como alumnas, valoran especialmente la “formación integral” que recibieron —“que te abre la cabeza”— y a sus compañeros de generación, con los que formaron un grupo con el pasaron mucho tiempo juntos siendo estudiantes. Hoy siguen en contacto. Sobre esto, Ximena expresó: “Llegamos a conocer a todos y hoy nos vemos muy seguido. Es algo muy bueno y estoy segura de que es algo característico de la UM”.