11.12.2017 |

Investigador del CONICET presentó estudio sobre la democracia cristiana

El Dr. Diego Mauro dictó en la UM la conferencia titulada: “La vía del medio. La democracia cristiana en argentina (1900-1970)”

El Dr. Diego Mauro, docente de la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad Autónoma de Entre Ríos e investigador del CONICET, ha realizado estudios relacionados a la historia de la Iglesia Católica y sus vínculos con la política en Argentina en el Siglo XX. Con base en ese marco también ha trabajado sobre la democracia cristiana, una de las vertientes internas que le dio origen a la investigación que presentó el 5 de diciembre en la Facultad de Humanidades y Educación de la UM. En la siguiente entrevista habla sobre su trabajo.

¿Qué temas se abarcaron en la conferencia?

En la charla traté de analizar cómo habían sido los partidos demócratas cristianos, su organización interna, su ideología, sus propuestas programáticas y cómo se habían ido transformando a lo largo del tiempo.

Como hipótesis sostuve que había dos modelos de democracia cristiana. Uno, a principios del Siglo XX, que denomino “confesional”, porque se construye muy articulado con la Iglesia Católica, superpuesto con las estructuras eclesiásticas y con diferentes asociaciones como los Círculos de Obreros. Y un segundo modelo más “secularizado” que se empieza a ensayar a partir de los años treinta, mucho más autónomo respecto de la estructura eclesiástica, diferenciado de la Iglesia, más parecido a un partido político con su propia organización, sus centros, comités y sus órganos de gobierno. No obstante, quienes lo impulsan se siguen pensando como parte del campo católico y construyen su programa tomando como base las encíclicas del catolicismo social y abrevando en diferentes referentes del pensamiento social cristiano. 

¿Cuáles fueron las principales conclusiones que dejó la investigación?

La investigación todavía está en curso. Hasta el momento he trabajado en Argentina y me interesaba venir aquí porque en el año 47 se realizó una reunión muy importante entre demócratas cristianos de Argentina, Chile, Brasil y, por supuesto, Uruguay. Mi idea era tratar de seguir los vínculos y las articulaciones, al menos en el cono sur, tomando los casos de Chile, Argentina y Uruguay para tratar de hacer una historia general sobre el problema. 

De todos modos, lo más interesante que uno puede sacar de esto es la indefinición que hay sobre las formas de organizar políticamente al laicado de las primeras décadas del Siglo XX. Ni los episcopados nacionales ni la Santa Sede tienen una idea muy clara de qué hay que hacer en términos políticos. Se están ensayando diferentes fórmulas de acuerdo a cada país, a cada espacio, con una lógica de prueba y error. Entonces, se va viendo qué modelo de organización funciona mejor o cuál genera menos tensiones, así se van construyendo las diferentes alternativas. Cuando uno lo ve desde atrás parece que hay un gran plan que se va aplicando y que se bajan de las normativas de la Santa Sede, cuando en realidad ésta propone cosas diferentes. Podríamos decir que está muy vinculado con lo que pasa en la política italiana y no toman en cuenta lo que pasa en Uruguay, o lo que pasa en Argentina y, por eso, se van ensayando diferentes cosas.

En el caso de Argentina, como los partidos demócratas cristianos no funcionan, sacan muy pocos votos. Es una estrategia que cada vez tiene menos adherentes y [los partidos] se apoyan en otras como la acción católica y la movilización de masas que se articulan mejor con el discurso del nacionalismo católico.

¿Cuál fue el principal desafío al momento de realizar la investigación?

La documentación. Mucha de la información no la pude localizar en Argentina porque son agrupaciones marginales del sector político. Además, los archivos partidarios no existen por la propia dinámica política. Mucho del material lo conseguí en el archivo de Luigi Sturzo, que era un sacerdote italiano que impulsó un partido popular en Italia en la década del 20. En ese archivo hay mucha correspondencia con los grupos de Argentina; entonces, para poder reconstruir lo que estaban haciendo aquí, utilicé ese material.

No sabíamos que habían existido estos sectores porque los estudios sobre democracia cristiana en los partidos demócratas cristianos más importantes a nivel europeo y en Latinoamérica, con Chile como caso emblemático, empiezan en la segunda posguerra. Pero hubo experiencias previas, y es interesante establecer líneas de continuidad. Eso que aparece en la segunda posguerra tiene experiencias anteriores en las que se había ensayado cuestiones que desconocíamos, o que –directamente- pensamos que no habían existido, frente al peso de las otras estrategias que la iglesia en Argentina impulsa vinculada a las fuerzas armadas o al nacionalismo católico.

¿Qué le motivó a abordar este tema?

Cuando terminé mi grado de historia hice mi tesis de doctorado sobre otra fuerza política llamada partido Demócrata Progresista a principios del Siglo XX. Tiene muchos enfrentamientos con la iglesia porque impulsa una serie de reformas que buscan separar a la iglesia del estado, algo parecido a lo que el Batllismo impulsa a principios del siglo XX en Uruguay. En Argentina no hay separaciones, de hecho el estado argentino hoy en día no es laico. Este es un partido provincial que intenta crecer a nivel nacional, pero que se mantiene más bien recluido en la provincia de Santa Fe e intenta impulsar estas reformas, por eso tiene muchos enfrentamientos con la iglesia.

A partir del estudio de este partido me encontré con la iglesia y empecé a interesarme, por así decirlo, azarosamente, pero luego me pareció un mundo muy fascinante que tiene una complejidad adentro que yo no imaginaba que iba a encontrar. Ahora también estudio temas de secularización que tienen que ver con las trasformaciones globales que atraviesan las sociedades en el pasaje del antiguo régimen a la modernidad y, en ese marco, cómo la iglesia católica y las instituciones religiosas se reconfiguran y reacomodan a esos nuevos contextos.

¿Dónde se encuentran sus investigaciones y artículos?

En Argentina trabajo para el CONICET que poseen políticas de acceso abierto, así que la mayoría de los artículos y textos que he publicado están disponibles online en las respectivas revistas o en mi cuenta de academia.edu. Algunos de los libros acabo de dejarlos, además, en la biblioteca de la UM.