30.09.2017 |

"El traductor es un puente entre culturas"

En el marco del 30 de setiembre: Día Internacional de la Traducción, Mariel Kozynski comparte su experiencia como alumna de la Licenciatura en Traducción Literaria y Traducción Científico-Técnica de la UM

Mariel Kozynski pertenece a la generación 2014 de la Licenciatura en Traducción Literaria y Traducción Científico-Técnica de la Facultad de Humanidades y Educación de la UM. “Hace tres años comencé este nuevo camino que me dio tantos impulsos y alegrías, y también me presentó, por supuesto, desafíos”, dijo Kozynski.

Este año trabajó en un curso de inserción laboral para inmigrantes y refugiados en el que fue intérprete de chicos nigerianos en un contexto donde solo se habla español. Mariel contó al respecto: “Mi presencia en ese espacio fue más que un trabajo, fue la posibilidad para estas personas de dar un paso más en su adaptación a la sociedad uruguaya y la construcción de vidas más orientadas a sus objetivos y deseos”.

En enero viajó a España junto con otros estudiantes y la profesora de Interpretación, Sara Infantozzi, donde participó del Curso intensivo de Interpretación Simultánea en la Universidad de Salamanca. “Fue una oportunidad única de estudiar un área poco explorada en Uruguay con recursos y docentes de primer nivel”, afirmó Kozynski.

Recientemente participó en el Segundo Congreso Internacional de Traducción e Interpretación en Uruguay, en el que presentó un póster titulado “Traducción de culturemas en el doblaje. ¿Qué nos queda?”.

En la siguiente entrevista Mariel cuenta su experiencia:

¿Cómo fue la experiencia de participar en el Segundo Congreso Internacional de Traducción e Interpretación en Uruguay?

Me enorgulleció y también me enriqueció ser parte del evento. Me regaló la oportunidad de intercambiar ideas con participantes uruguayos y extranjeros. Fue una experiencia diferente, un impulso al mundo de la traducción en el mercado laboral. Fue una mirada internacional con participantes de la región, de Estados Unidos y de Europa, y de universidades y organismos internacionales. La participación se hizo aún más especial por su calidad activa, por la presentación de investigaciones. Yo presenté un póster de un trabajo que había hecho para la materia Lingüística Contrastiva y que, debo decir, no podría haber finalizado sin la ayuda de la profesora Ana Cristina Chiusano. 

¿A qué desafíos se enfrenta un estudiante de Traducción?

Pienso que la traducción tiene desafíos, tanto externos como internos. En cuanto a los externos, destaco la falta de prestigio y popularidad que hacen a la traducción como disciplina. Esto hace que muchas veces no se valore la figura del traductor como alguien capacitado y con destrezas que, contrario a lo que muchas veces se cree, el bilingüismo no siempre puede asegurar. En el caso de los desafíos internos, es muy importante la continua especialización, estar siempre al tanto de lo que sucede en el mundo y tener un amplio conocimiento de la mayor cantidad de temas posibles. Aun así, creo que lo principal es tener en cuenta que cada texto a traducir es único y, por lo tanto, el traductor debe considerar cientos de factores a la hora de traducirlo: el origen, el destino, la finalidad, el cliente, entre otras variables. El traductor debe ser un creador, debe considerar hasta el más mínimo detalle, ser crítico e ingenioso y desentrañar lo que el lenguaje y el contexto ocultan, el alma del texto.

En estos años, descubrí que la traducción ofrece ventajas increíbles como el enfoque internacional, la posibilidad de conocer una infinidad de áreas y la variedad de posibilidades de trabajo que la carrera otorga. La traducción hace posible la interacción con personas de todo el mundo y compartir instancias de intercambio cultural. Otorga conocimientos de informática, historia, medicina, cine, lingüística y derecho. El traductor se enfrenta a canciones, documentos legales, manuales, poemas, películas y más.

El traductor es un puente entre culturas, es la oportunidad para que conozcamos lo que piensan del otro lado del mundo. Pero también es una oportunidad para aquellos que necesitan hacerse oír, que necesitan una voz que los entienda cuando nadie más puede hacerlo.

¿Por qué elegiste estudiar en la UM?

A mi entender, hay dos elementos que definen de manera macro la carrera en la UM: el excelente Diploma en Interpretación y las tres orientaciones de la licenciatura, ambos modelos académicos en el país. Esta carrera abre muchas puertas por la diversidad de materias ofrecidas que le garantizan al traductor una visión del mundo y del mercado laboral actualizada y moderna. También están las oportunidades de crecimiento profesional y laboral que brinda a los alumnos.

¿Qué es lo que más disfrutás de tu carrera?

En lo personal, la opción de Traducción Literaria es la que más disfruto, es la que más me hace sentir que puedo crear nuevas realidades, que puedo ser parte del hermoso mundo de la literatura como una pieza fundamental para que los textos puedan potenciar su alcance. Me hace sentir conectada a los autores y sus vidas y sus lectores. Me permite trascender los límites de la lengua para dar vida a una pieza única que conjuga autor, intenciones, contexto y lengua, para darle una nueva consistencia pensada para los nuevos lectores.