20.06.2017 |

Estudiante de FHUM recibió diploma de Plan Ceibal

La alumna de Traducción Sofía Consolandich fue reconocida por su gran desempeño como profesora de inglés a distancia en escuelas del interior del país

“Ceibal en inglés” es un proyecto de Plan Ceibal que se lleva a cabo desde 2012 en escuelas públicas de todo el país, con el objetivo de trabajar la lengua extranjera y motivar su aprendizaje en niños de 4º a 6º año de primaria. A través de equipos de videoconferencia instalados en las instituciones por Plan Ceibal, los profesores se comunican semanalmente con sus alumnos desde Uruguay o el exterior.

La alumna de la Licenciatura en Traducción de la UM Sofía Consolandich es profesora remota de “Ceibal en inglés” desde marzo de 2016 en las escuelas Nº 101 y Nº 96 de San José y en la Nº 4 de Florida. En mayo recibió un diploma de Plan Ceibal en reconocimiento por su buen desempeño en el aula, tras una evaluación de un representante de British Council.

En la siguiente entrevista habla sobre su primera experiencia como docente y de su pasión tanto por la enseñanza como por la traducción.

¿Qué devolución obtuviste de Plan Ceibal?

Valoraron que me haya ajustado al plan y que presentara nuevas propuestas para motivar a los chicos. También evaluaron mi relacionamiento con la maestra titular, que es fundamental, porque es el primer referente de los alumnos. Ella me ayuda a crear el vínculo y a reestablecer el orden en el salón cuando se distraen.

¿Qué desafíos enfrentás al dar clases a distancia?

En primer lugar, es difícil conocer bien a los niños, porque el tiempo que estoy en contacto con ellos es reducido, son 45 minutos por semana. Si cuesta recordar los nombres de los alumnos cuando las clases son presenciales, cuando los ves a través de una cámara es más complicado aún, porque acostumbran a cambiarse de lugar o no los ves tan nítidamente.

También es un desafío que me presten atención cuando se ponen a conversar entre ellos. En este caso es muy importante el vínculo que se establece para que sigan la clase. Hay que motivarlos a que te respeten y a que valoren la clase que se les brinda, porque para muchos es el primer acercamiento que tienen a la lengua.

¿Qué herramientas te dio la UM para poder desempeñarte como profesora de inglés?

Primero que nada, me dio la oportunidad y la confianza para animarme a probar algo nuevo. Además, los profesores siempre nos han inculcado que seamos curiosos y que busquemos nuevos caminos en lugar de quedarnos siempre con lo que ya conocemos.

Considero que conocer más y mejor es fundamental para la enseñanza, porque no hay dos grupos de alumnos iguales, entonces hay que aprender a lidiar constantemente con el cambio y los imprevistos.

¿Qué es lo que más disfrutás de este trabajo?

Me encanta ver cómo cada grupo es totalmente diferente. Es un desafío constante y entretenido replantear los objetivos y pensar nuevas estrategias para adaptar los planes a los distintos intereses, rendimientos y realidades.

Además, es muy gratificante ver el impacto que generamos como docentes, cuando de a poco empiezan a adoptar comportamientos que uno busca fomentar y descubrir que los niños también dejan huellas en nosotros, los profesores. Son personas con muchísimo para dar si uno les muestra que está dispuesto a recibir.

¿Qué te aportó a nivel personal y profesional esta experiencia?

Fui una privilegiada al tener la posibilidad de acceder desde chica a una educación bilingüe. Y gracias a eso estoy estudiando Traducción, porque de otra forma no me hubiera planteado cursar esa carrera.

Entonces, enfrentarme a una realidad muy distinta a la mía, me abrió la mente. Como persona me engrandece bastante porque me permite ser más comprensiva, continuar aprendiendo y darles a los niños la oportunidad que tuve yo de descubrir una carrera más para estudiar en un futuro.